Este mes hace un año que empecé con esta aventura del blog.
Y me gustaría celebrarlo haciendo una entrada igual a la primera, una mermelada.
En cualquier conmemoración nos encontramos con algún plato dulce y en este caso esta es mi propuesta.
Es una receta que me dio una amiga de mi madre. La aprendió su hija cuando estuvo estudiando inglés en Inglaterra.
Su nombre es debido a que en su mayor parte es la fruta que lleva, la naranja. Pero además, ponemos manzana, limón, zanahoria y si queréis también mandarina. Aprovechando la temporada de estas frutas nos saldrá mejor de precio.
Ingredientes: Más o menos un kilo de fruta.
3 o 4 naranjas
1 manzana
1 limón
1 zanahoria
3/4 kg de azúcar (suele ser un kilo de azúcar por kilo de fruta; pero yo pongo algo menos porque no me gusta muy dulce)
Lavamos bien el limón y una naranja. Los pelamos intentando no quitar la parte blanca de la piel (porque sino amarga) y cortamos estas pieles en juliana.
Pelamos las demás frutas (sin nada de parte blanca en el caso de las cítricos). E intentamos quitar bien todas las pepitas que tengan.
Troceamos la fruta. Y echamos en una cazuela junto con el azúcar.
Ponemos a cocer. Cuando lleva media hora de cocción lo pasamos con la batidora y lo dejamos cocer otros cinco o diez minutos hasta que veamos que espesa bien.
Las pieles picadas las ponemos en otra cazuela cubiertas con agua y dejamos que hiervan 5 minutos, luego las retiramos del agua y añadimos a la mermelada una vez batida para que cueza todo junto durante los últimos cinco o diez minutos.
Este paso de las pieles si no os gusta encontrarlas podéis saltarlo. Yo lo hago porque me gusta encontrar trocitos.
Pasado el tiempo de cocción ponemos la mermelada bien caliente en los tarros de cristal. De esta manera se hará bien el vacío y aguantará sin estropearse.
Ya podemos disfrutar de nuestra mermelada casera de naranja en desayunos o meriendas.
Probad, veréis qué buena está.
Esta receta se la quiero dedicar a mi profesora Ester que me enseñó a caminar en el mundo de las redes sociales y por supuesto de los blogs.
Gracias!
sábado, 12 de abril de 2014
sábado, 29 de marzo de 2014
Salmón con vinagreta de aguacate
Tenemos que acordarnos de comer pescado porque es una de las mejores fuentes de nutrientes esenciales.
El salmón es un pescado azul, rico en ácidos Omega 3 que ayudan a bajar el colesterol. Además de tener proteínas como el resto de los pescados.
Con el salmón se pueden hacer montones de recetas. La de hoy es muy sencilla; pero no por eso menos rica.
Ingredientes para 2 personas:
4 trozos de salmón en filetes
1 aguacate
Cebolla
Pimiento verde
Pimiento rojo
Limón
Aceite de oliva
No pongo cantidades porque las dejo a vuestra elección.
Picamos todas las verduras junto con el aguacate. Ponemos en un cuenco añadiendo aceite y limón.
Y salpimentamos.
Dejamos una hora que macere.
A continuación hacemos el salmón a la plancha con un poco de aceite.
El salmón es un pescado azul, rico en ácidos Omega 3 que ayudan a bajar el colesterol. Además de tener proteínas como el resto de los pescados.
Con el salmón se pueden hacer montones de recetas. La de hoy es muy sencilla; pero no por eso menos rica.
Ingredientes para 2 personas:
4 trozos de salmón en filetes
1 aguacate
Cebolla
Pimiento verde
Pimiento rojo
Limón
Aceite de oliva
No pongo cantidades porque las dejo a vuestra elección.
Picamos todas las verduras junto con el aguacate. Ponemos en un cuenco añadiendo aceite y limón.
Y salpimentamos.
Dejamos una hora que macere.
A continuación hacemos el salmón a la plancha con un poco de aceite.
Servimos con la vinagreta encima de cada trozo de salmón.
La textura del pescado calentito y las verduras crudas con la suave vinagreta de limón ¡un sabor exquisito!.
Un plato que puede perfectamente ser único, y acompañado con una ensalada verde es una comida de lo más completa.
¡Buen provecho a todos!
viernes, 14 de marzo de 2014
Bizcocho amarmolado
Siempre se ha dicho que a nadie le amarga un dulce y menos si es casero.
He elegido esta receta porque es un bizcocho muy original y vistoso, con una presentación que te atrapa en cuanto lo ves. Es un placer al que nadie puede resistirse.
)
Cómo podéis ver la elaboración es muy sencilla.
Batimos bien los huevos con el azúcar.
Añadimos el aceite (o la mantequilla) y el yogur y batimos.
En un plato mezcláis la harina, la levadura y el pellizco de sal. Luego lo vais tamizando encima de la masa.
Una vez bien incorporado todo separáis la masa en dos.
Una de las mitades se mezcla con el cacao (yo también lo tamizo).
En un molde alargado de plumcake, previamente untado de mantequilla y espolvoreado de harina, se ponen las dos masas alternando una blanca, una de chocolate y así sucesivamente.
Lo introducimos en el horno precalentado a 170º durante 30 o 35 minutos (este tiempo depende de cada horno).
Para saber si está cocido se pincha con una aguja en el medio del bizcocho, si sale limpia es que está hecho. Si no, dejadlo un ratito más.
Una vez fuera del horno, enfriar encima de una rejilla.
He elegido esta receta porque es un bizcocho muy original y vistoso, con una presentación que te atrapa en cuanto lo ves. Es un placer al que nadie puede resistirse.
La base es una receta de bizcocho de yogur. Mi opinión es que con cualquier receta básica de bizcocho podéis preparar éste.
Ingredientes:
3 huevos
200 gr de azúcar (yo suelo poner 150 gr, por no pasarme de calorías)
100 gr de aceite de girasol o mantequilla
1 yogur natural
170 gr de harina
1 sobre de levadura
Un pellizco de sal
2 cucharadas soperas de cacao en polvo
Cómo podéis ver la elaboración es muy sencilla.
Batimos bien los huevos con el azúcar.
Añadimos el aceite (o la mantequilla) y el yogur y batimos.
En un plato mezcláis la harina, la levadura y el pellizco de sal. Luego lo vais tamizando encima de la masa.
Una vez bien incorporado todo separáis la masa en dos.
Una de las mitades se mezcla con el cacao (yo también lo tamizo).
En un molde alargado de plumcake, previamente untado de mantequilla y espolvoreado de harina, se ponen las dos masas alternando una blanca, una de chocolate y así sucesivamente.
Lo introducimos en el horno precalentado a 170º durante 30 o 35 minutos (este tiempo depende de cada horno).
Para saber si está cocido se pincha con una aguja en el medio del bizcocho, si sale limpia es que está hecho. Si no, dejadlo un ratito más.
Una vez fuera del horno, enfriar encima de una rejilla.
Volcamos en una fuente y ¡listo para comer!
Desayuno, merienda o tentempié casero.
Alegra la vista la pinta que tiene. ¿Qué os parece?
viernes, 28 de febrero de 2014
Acelgas a la extremeña
Vamos con una receta que descubrí gracias a una autora de cabecera en mi cocina, Simone Ortega.
Tanto he usado sus libros que ya están pidiendo un cambio; pero tienen solera y me da pena reemplazarlos.
Siguiendo con nuestra rica dieta mediterránea este plato es, como muchas veces os recomiendo, un buen plato único. Lleno de nutrientes: Hidratos, proteínas, vitamina A,...
Los ingredientes para 6 personas:
1 kg. de acelgas
1 kg. de patatas
150 gr. de cebolla
Aceite de oliva ( 1 vaso de agua)
3 o 4 dientes de ajo
1 cucharadita de pimentón
1/2 vaso ( de los de vino) de agua
4 huevos
Sal y pimienta.
De todas formas podéis acomodar los ingredientes a vuestro gusto.
Cocer las acelgas en agua y sal. Depende si las utilizáis frescas o congeladas, así tardarán más o menos tiempo. Seguir las instrucciones del envase si son congeladas o lavadas. Si las compráis en un manojo en vuestra frutería tendréis que lavarlas, picarlas y cocerlas unos veinte minutos.
Escurrirlas bien y reservarlas. Picar la cebolla y las patatas.
Salpimentarlas y freír como para tortilla; pero que no se deshagan.
Una vez fritas reservamos.
Quitamos casi todo el aceite de la sartén, dejando sólo un poco que cubra el fondo.
En este aceite se doran bien los ajos, partidos por la mitad y aplastados, para que suelten mejor su aroma.
Una vez fritos, se retiran.
Se añaden las acelgas a la sartén y echamos el vasito de agua al que hemos añadido la cucharadita de pimentón.
Se unen las patatas y se rehoga todo junto moviendo de vez en cuando.
Ponemos la mezcla en una fuente de horno. Batimos los huevos como para tortilla con un poco de sal y los vertimos por encima.
Introducimos en el horno ( previamente calentado) a gratinar unos 10 a 15 minutos.
Tanto he usado sus libros que ya están pidiendo un cambio; pero tienen solera y me da pena reemplazarlos.
Siguiendo con nuestra rica dieta mediterránea este plato es, como muchas veces os recomiendo, un buen plato único. Lleno de nutrientes: Hidratos, proteínas, vitamina A,...
Los ingredientes para 6 personas:
1 kg. de acelgas
1 kg. de patatas
150 gr. de cebolla
Aceite de oliva ( 1 vaso de agua)
3 o 4 dientes de ajo
1 cucharadita de pimentón
1/2 vaso ( de los de vino) de agua
4 huevos
Sal y pimienta.
De todas formas podéis acomodar los ingredientes a vuestro gusto.
Cocer las acelgas en agua y sal. Depende si las utilizáis frescas o congeladas, así tardarán más o menos tiempo. Seguir las instrucciones del envase si son congeladas o lavadas. Si las compráis en un manojo en vuestra frutería tendréis que lavarlas, picarlas y cocerlas unos veinte minutos.
Escurrirlas bien y reservarlas. Picar la cebolla y las patatas.
Salpimentarlas y freír como para tortilla; pero que no se deshagan.
Una vez fritas reservamos.
Quitamos casi todo el aceite de la sartén, dejando sólo un poco que cubra el fondo.
En este aceite se doran bien los ajos, partidos por la mitad y aplastados, para que suelten mejor su aroma.
Una vez fritos, se retiran.
Se añaden las acelgas a la sartén y echamos el vasito de agua al que hemos añadido la cucharadita de pimentón.
Se unen las patatas y se rehoga todo junto moviendo de vez en cuando.
Ponemos la mezcla en una fuente de horno. Batimos los huevos como para tortilla con un poco de sal y los vertimos por encima.
Introducimos en el horno ( previamente calentado) a gratinar unos 10 a 15 minutos.
Y listo. LLeva un poquito de elaboración; pero es sencillo, no tiene mucha dificultad.
Recién hecho está riquísimo. Pero también puede ser una buena opción para meterlo en el tupper y llevarlo al trabajo. Acompañado de una ensalada comeréis de lujo.
Como siempre comida sana y saludable. Espero que os guste.
domingo, 16 de febrero de 2014
Salsa Guacamole
Una de
las horas del día que menos apetece guisar por supuesto es la cena.
Por eso
hoy os propongo un plato que podéis dejar hecho con antelación.
Es ligero y fácil de realizar.
La base
de la salsa, como seguro sabéis es el aguacate.
Es
importante que esté maduro. Para dos personas le pongo un aguacate.
Después le podéis poner un poco de cebolla, ajo, zumo de lima. Y si os gusta un poco picante, una guindilla. Yo, además le puse un tomate pequeño muy picadito. Y, por supuesto, sal y pimienta.
Triturar todos los ingredientes con la batidora, excepto el tomate que se agrega después.

Queda
una crema deliciosa. Y aunque lleve guindilla, no pica. Sólo
lo justo.
O con
unas verduras en crudité, muy ricas y sanas: zanahoria, pepino,
tomate.... Una opción que ya vimos cuando presentamos el humus, otro aperitivo muy saludable.
Además
es una buenísima opción para compartir una cena informal con
amigos.
De
picoteo, vamos.
¿Qué
os parece? ¿Rico?
Espero
que lo disfrutéis.
sábado, 18 de enero de 2014
Patatas a la importancia
Bueno, vamos a por la primera receta del año.
Unas sencillas patatas. Patatas a la importancia. Receta de la gastronomía tradicional castellana.
Truco: Para que no se mueva mucho el ajo y el perejil en el mortero a la hora de majar echar un poco de sal gorda (si sólo tenéis fina también vale)
Unas sencillas patatas. Patatas a la importancia. Receta de la gastronomía tradicional castellana.
En muchos recetarios las podéis encontrar con el nombre de Patatas rebozadas y guisadas.
Este plato me recuerda a cuando era niña. En mi casa, mi madre las solía hacer los domingos, porque tenía más tiempo para cocinar. Eramos muchos y hacer esta receta para bastante gente entretenía un poquito.
Ingredientes:
Una patata mediana por persona (se calcula según sean de comedores los comensales)
Huevos
Harina
Cebolla
Ajo, perejil, azafrán.
Caldo o agua (1 litro para 6 patatas)
Pelamos las patatas y las hacemos rodajas de un centímetro más o menos de grosor.
Las salpimentamos. Si sueltan algo de agua las secamos con papel de cocina para que a la hora de enharinarlas no se adhiera demasiada. Seguidamente los pasamos por huevo y las freímos por tandas.
Las vamos colocando en una cazuela. Después, en aceite limpio freímos la cebolla. A la vez en un mortero majamos ajo, perejil y unas hebras de azafrán (optativo).
Truco: Para que no se mueva mucho el ajo y el perejil en el mortero a la hora de majar echar un poco de sal gorda (si sólo tenéis fina también vale)
Cuando la cebolla está pochada añadimos el majado del mortero y dejamos sofreír un poco.
(Si no tenéis mortero se añaden los ajos y el perejil directamente a la sartén junto a la cebolla)
Después añadimos el caldo al sofrito y dejamos cocer 5 minutos. Probáis de sal y si hace falta se añade.
Una vez que ha hervido vertemos a la cazuela de las patatas. Yo añado la salsa sin pasar porque no nos importa encontrar los trozos de verduras; pero si preferís podéis pasarla para que quede más fina.
Dejamos hervir unos 20 minutos a fuego suave para que no se rompan las patatas.
Pasado ese tiempo pinchamos a ver si están blandas y si no dejamos cocer un poco más.
Es un plato muy completo que se puede comer como primer plato o bien acompañado con una buena ensalada y hacerlo plato único. A veces las añado unas almejas y están buenísimas; pero si no os queréis gastar tanto podéis servirlas con mejillones como he hecho yo en este caso que son mucho más baratos, e incorporo el caldo de los mejillones o de las almejas a las patatas.
Le da un gusto a mar buenísimo.
Cómo podéis ver es una receta un poquito laboriosa pero muy fácil y rica.
Esta entrada va dedicada a mi hijo pequeño que dentro de unos días será su cumpleaños y a todos sus compañeros que me siguen. ¡Muchas gracias!
sábado, 30 de noviembre de 2013
Hojaldres salados
Hoy vamos con un aperitivo muy fácil. Llegan unos días de reuniones familiares y con este plato siempre tendréis un buen aperitivo.
Estiramos una placa de hojaldre, puede ser congelado o fresco, y le colocamos encima el relleno que vayamos a usar. A gusto de cada cual. En nuestro caso hemos usado lonchas de queso y jamón de york por un lado, y lonchas de queso y chorizo en trocitos por otro.
Estiramos una placa de hojaldre, puede ser congelado o fresco, y le colocamos encima el relleno que vayamos a usar. A gusto de cada cual. En nuestro caso hemos usado lonchas de queso y jamón de york por un lado, y lonchas de queso y chorizo en trocitos por otro.
Una vez realizado este paso, damos forma. Enrollamos de un lado hasta el medio y del otro lado igualmente y damos forma de palmera. Y los otros hacemos un rollo completo. Después vamos cortando porciones de un dedo de grosor.
Colocamos en una bandeja de horno sobre papel de hornear y las untamos con huevo batido.
Introducimos en el horno durante 15 o 20 minutos hasta que estén doraditos.
Se pueden comer calientes o fríos. Pero os aconsejo calientes. Riquísimos.
Otro día los probaremos dulces que también son espectaculares.
¡Buen provecho!
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